julio 12, 2026

Cómo una plática casual se convirtió en un CRM completo para Tenextli

Todo empezó de la forma más casual posible: platicando con un amigo sobre a qué me dedico y qué es exactamente Salesforce. De esa conversación salió la idea de proponerle armarle uno para su emprendimiento — un negocio de diseño y productos personalizados con impresión 3D — usando una organización gratuita (Free Suite).

Configurar esto no fue tan sencillo como sonaba en la plática inicial. Lo más retador fue trabajar dentro de las limitaciones reales del plan gratuito: sin objetos personalizados, con un tope de solo 5 Flows de automatización, y sin la reportería completa que me hubiera encantado meterle desde el día uno. También tuve que invertir tiempo afinando los layouts de página para que la información se viera clara y útil, no solo “llena de campos”. Pero lo más complicado, honestamente, no fue lo técnico — fue entender a fondo el negocio de mi amigo. No existía un Excel, ni una lista clara de qué campos necesitaba realmente su operación. Tuve que construir ese descubrimiento casi desde cero, a punta de preguntas.

pero después descubrí que sí se puede generar desde Analytics — así que terminé metiéndole reportes básicos de todas formas.

Y ahí está una de las diferencias más grandes entre trabajar con un amigo y trabajar con un cliente formal de consultoría: la cercanía, que suena como una ventaja, a veces complica el proceso de descubrimiento. Con un cliente “de trabajo”, casi siempre hacen todo lo posible por tenerte la información al día — te la entregan estructurada, contestan rápido, priorizan el proyecto. Con un amigo, todo es más informal, y sacar esa misma claridad cuesta más. Hasta hay veces que la retroalimentación se reduce a un: “ok, me gusta cómo se ve, solo cambiemos el color.”

A pesar de lo retador, esto me dejó algo de lo que sí me siento orgullosa: levantar sola un Salesforce completo, cubriendo Sales y Service, y hasta meterme a configurar temas de Marketing — algo que no hago todos los días. Fue una forma de comprobarme a mí misma que no estoy tan atrás en cuanto a configuración, aunque a veces la cabeza me diga lo contrario.

Y esto me trajo un recuerdo que quiero compartir, porque siento que le puede servir a alguien más. En un proceso de trabajo anterior, me tomaron por sorpresa con una prueba técnica — llevaba casi un año sin configurar activamente Salesforce, y me pidieron resolverla en solo una hora. Ahí hay varios puntos que vale la pena desglosar: una hora puede ser suficiente para una prueba bien diseñada, pero en el día a día, como consultores, muchas veces terminamos tomándonos más tiempo del “ideal” para hacer bien las cosas. Llevaba meses sin practicar, así que evidentemente iba a ser más lenta — pero podía hacerlo. Hoy en día, además, existen herramientas que nos ayudan en el camino, la inteligencia artificial es una de ellas, y usarlas no te resta capacidad, la complementa.

Si algo aprendí de esa experiencia (y que confirmé de nuevo armando este proyecto) es esto: una prueba técnica mal diseñada, con condiciones que no reflejan cómo se trabaja en realidad, no define tu capacidad como profesionista. Configurar un Salesforce completo para el negocio de un amigo, sola, sin prisa artificial de por medio, me lo volvió a recordar.

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Si te dio curiosidad el proyecto o de plano necesitas algo personalizado en impresión 3D, aquí puedes conocer más y apoyar el emprendimiento de mi amigo:

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Échenle un ojo, y si tienen algo en mente para imprimir en 3D, ¡ahí andan para ayudarles!

3 – 4 minutos
595 palabras

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1 comentario

  • Anónimo 12 de julio, 2026

    Trabajar con y para amigos son cosas que nos hacen conocerlos aún más. Éxito!!

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